Consentimiento y soberanía: diseñar con ética
La preservación digital debe comenzar pidiendo permiso, no recolectando datos. El consentimiento libre, previo e informado, junto con acuerdos claros de gobernanza, define qué se comparte, con quién, en qué idioma, y bajo qué licencias que protegen el sentido espiritual y práctico del saber. La plataforma debe permitir control comunitario, acceso offline, y revocación cuando así se decida. Solo así el libro se convierte en territorio cuidado, donde derechos culturales, privacidad y memoria colectiva se resguardan con dignidad y claridad.